Hambre de lobo
En la ficha de la editorial , encontramos esta explicación:
“Un lobo melancólico tiene mucha hambre. Es invierno y no encuentra alimento alguno. No quiere acercarse mucho a la ciudad, tiene miedo de que los hombres lo maten. Pero en la aparente seguridad del bosque, ¡cae en una trampa para osos! Pobre lobo, solo, hambriento, se acerca su fin. Hasta que aparece un conejo burlón... Con un humor mordaz, esta inteligente historia nos enfrenta a una moraleja donde la condición de villano es muy relativa.”
Y añade una frase que se repite a lo largo de la historia:
“El hambre, el hambre, tienes hambre… sólo esperas encontrar algo de comer.”
A menudo he escuchado a mi hija decir: “mamá el lobo no es que sea malo, es que tiene hambre” Y yo dudo en la respuesta, podría decir: “sí hija, sí, tienes razón, pobrecito lobo… ¡QUE COMA LO QUE SE LE ANTOJE AUNQUE SEAN NIÑOS SABROSOS Y GUSTOSOS!” o algo así como: “qué dices hija, el lobo es un ser despreciable del que debemos escapar nada más olerlo y con el que jamás debemos intimar”. Ahora que lo pienso, quizás esa es la misma explicación que daría su padre a la niña cuando ésta le dice que tiene el primer novio… Ay! Perdón, que hablaba de Caperucita…
El miedo, el miedo, el miedo. Es lo que toda la vida, generación tras generación, nos han inculcado insistentemente. “El miedo guarda la viña”. Hasta ahora, se creía que era la mejor manera de educar, en la prudencia absoluta. Hoy en día parece que introducimos nuevos conceptos y avanzamos un poquito en la educación emocional.
Bien, este libro es un avance… sorprendente.
Nos muestra al lobo como un pobre animal, hambriento y asustado y justifica que sea capaz de hacer cualquier cosa por comer. Pobre animal, resulta que cae en una trampa, un hoyo bien profundo del que no puede salir. Pobre animal, morirá de hambre, frío y sed. Pero, mira por dónde, pasa por ahí un conejo. Confiando demasiado en su suerte, insulta, critica y es muy desagradable con su enemigo, perdiendo toda prudencia y osando asumir un papel que no es el suyo. El desenlace lo dejo para cuando leáis el libro.
La precaución y la prudencia, por mucho que avancemos, sigue siendo esencial en la educación.
Me parece muy innovadora la técnica de narración para un cuento infantil de los autores, Éric Pintus y Rémi Saillard.
A partir de 3 años, para aprender de roles y actitudes, tanto las nuestras como las de los que nos rodean, conocidos y desconocidos.
Jugad con las ilustraciones, la repetición de las frases - importante para transmitir mensajes - y la técnica de narración utilizada en el libro. Tal como si estuviéramos viendo una película.
Aquí tenéis una previsualización de algunas páginas del libro.




















Nos encanta conocer esos
Nos encanta conocer esos nombres. ¡Muchas gracias por seguirnos!
mande un comentaria hace un
mande un comentaria hace un momento pero olvidé decir que me interesa que mis nietos lo lean porque nuestra familia es un clan de lobos mexica, mi nombre significa lobo que corre y mi nieto es lobo guerrero , gracias
me parece fantastico el hecho
me parece fantastico el hecho de que el lobo en este caso no es el comeniñas o cerditos de siempre, me gustaria regalarselo a mis nietos.
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